Prisión perpetua para un expolicía por el femicidio de su expareja en 2019

Perpetua para femicida en Santa Fe

Un hombre fue condenado este jueves a prisión perpetua por el femicidio de Julieta Del Pino, una joven de 19 años que encontrada asesinada y enterrada en julio de 2020, en una vivienda de la localidad santafesina de Berabevú, informaron fuentes judiciales.

Un Tribunal de Melincué arribó a este fallo tras un juicio abreviado en el que el juez homologó el acuerdo entre la fiscal Susana Pepino y la defensa de Cristian Romero (30), quien recibió la pena máxima por el delito de «homicidio doblemente agravado por el vínculo y por femicidio».

«Estoy muy conforme porque estará detenido treinta y cinco años sin tener la posibilidad de pedir la libertad condicional», dijo a Télam Fabiana Morón, madre de la víctima tras conocer la sentencia.

La mujer aseguró que «por fin» escuchó la condena que esperaba «después de tanta lucha» y expresó que eso significó «muchas emociones encontradas», aunque su «realidad no la cambia porque ya Julieta no va a volver».

«Es cerrar una etapa y darle un fin a esta historia», afirmó Fabiana, quien encabezó marchas y movilizaciones pidiendo justicia por su hija.

Sobre el condenado, quien según la investigación era un albañil compañero de trabajo del hermano de la víctima y que incluso se ofreció para ayudar a buscar a Julieta, Morón dijo «que nunca declaró en la causa».

«Hoy solo lo escuché decir ‘sí’ cuando le preguntaron si se declaraba penalmente responsable del hecho. Dijo sí y nada más, nunca habló», señaló la mujer, que agradeció el trabajo de los fiscales y el acompañamiento de su comunidad y de los colectivos feministas Ni Una Menos.

Julieta Del Pino fue vista con vida por última vez el viernes 24 de julio de 2020, cuando regresaba en bicicleta a su casa de esa ciudad santafesina, ubicada a 166 kilómetros de Rosario, luego de salir de su trabajo.

Los voceros judiciales detallaron a Télam que, como no llegó a su domicilio, la madre -que fue la última en comunicarse por teléfono con ella ese día- realizó una denuncia por averiguación de paradero y se inició un operativo de búsqueda, al que se sumaron familiares y vecinos.

Por orden de la fiscal Pepino, efectivos de la Agencia de Investigación Criminal, de la Agrupación de Unidades de Orden Público de Berabevú, personal de la Sección Canes y bomberos iniciaron rastrillajes en distintas zonas.

En base a testimonios y el relevamiento de cámaras de seguridad de Berabevú, los pesquisas comenzaron a sospechar de un hombre conocido de la víctima e identificado como Cristian Romero, quien inicialmente fue demorado durante un operativo en el que debió ser rescatado de un grupo de vecinos que intentó lincharlo.

Tras el arresto, la fiscal ordenó allanar su casa, situada en Güemes 354, de Berabevú, donde los efectivos detectaron en un patio un pozo, en cuyo interior hallaron el cuerpo de Del Pino enterrado y cubierto con cal, añadieron las fuentes.

Tras el hallazgo, la fiscal dispuso la aprehensión de Romero, quien era conocido de la víctima.

De acuerdo con el informe de autopsia, la chica recibió golpes y la causa de muerte fue «estrangulamiento», informó en su momento el Ministerio Público de la Acusación (MPA).

La pareja de Romero, que no estaba en la casa la noche del viernes último, cuando el hombre llevó a Julieta a la vivienda, cursaba entonces un embarazo de dos meses, dijeron fuentes de la investigación.

El fiscal de instrucción Matías Merlo había dicho que durante la audiencia imputativa acreditaron que «el acusado primero golpeó a Julieta en el rostro y luego la estranguló provocándole la muerte por asfixia».

«Esta circunstancia la tenemos constatada por los informes del médico forense», agregó el funcionario del MPA para quien, además, el cuerpo de la joven «no presentaba lesiones de heridas de arma blanca ni de fuego».

El fiscal explicó que el detenido fue imputado por «homicidio calificado por dos circunstancias: por el vínculo, en virtud de que si bien no tenía una relación formal, sí tiempo atrás tuvo una relación sentimental esporádica» con la víctima.

«Tras lo cual, y esta es una circunstancia agravante, Julieta le bloqueó el celular y luego se lo desbloqueó dos días antes del crimen», remarcó Merlo.

Y añadió: «El otro agravante es por el contexto de violencia de género, es decir por femicidio, lo que tiene repercusión en el pedido de la pena, que es de prisión perpetua».

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