Tercer día de votaciones en el Parlamento para designar al próximo presidente

Retomaron las votaciones para elegir al sucesor de Sergio Mattarella Foto AFP
Retomaron las votaciones para elegir al sucesor de Sergio Mattarella. Foto: AFP.

El Parlamento italiano retomó este miércoles las votaciones para elegir al sucesor de Sergio Mattarella en la Presidencia del país, luego de dos días con mayoría de votos en blanco y mientras se intensifican las negociaciones entre las fuerzas políticas para buscar un nombre compartido a partir de mañana, cuando el piso mínimo de apoyos baje de los dos tercios a la mayoría simple de los 1.009 grandes electores que participan de la elección.

La sesión conjunta que reúne a 6 senadores vitalicios de designación presidencial, 321 senadores y 630 diputados elegidos en las elecciones de 2018 y 58 delegados enviados por las 20 regiones del país retomó este miércoles desde las 11 locales (7 de Argentina) la votación que busca darle a Italia un nuevo jefe de Estado para los próximos siete años con el menor impacto posible sobre el Ejecutivo que conduce el premier Mario Draghi.

Con Mattarella en retirada y sin intenciones de ir por la reelección ante el mandato que vence el 3 de febrero, la división del Parlamento en dos bloques casi iguales de centroderecha y centroizquieda dificultó en las primeras dos votaciones la aparición de un nombre que pudiera llegar al piso de dos tercios, 673 votos, que requiere la Constitución para llegar a la Presidencia.

En ese marco, los 672 votos en blanco de la primera jornada y los 527 de la segunda marcan que las negociaciones entre las distintas fuerzas siguen adelante con la esperanza de que a partir de la cuarta votación de mañana, cuando el piso electoral baje a la mayoría simple de 505 votos, pueda aparecer el tan buscado «nombre compartido» que recoja los apoyos transversales necesarios para llegar al Palacio del Quirinal.

Desde la centroizquierda, el líder del Partido Democrático, Enrico Letta, graficó a última hora del martes la preocupación que empieza a aparecer por un horizonte aún vacío de candidatos firmes. «Encerrémonos a pan y agua hasta que lleguemos a una solución compartida».

Horas antes, Letta había considerado «respetables pero no votables» los tres nombres propuestos por la centroderecha: la exalcaldesa de Milán Letizia Moratti; el filósofo y exsenador Marcello Pera y el exjuez antimafia Carlo Nordio.

Luego, otras figuras de la centroizquierda se sumaron para reconocer que si bien la primera propuesta de la centroderecha fue «un paso adelante» son nombres sobre los que no se puede encontrar «un apoyo compartido».

El rechazo del PD y aliados a los nombres de la centroderecha, esperable en este tramo de las negociaciones, tuvo como reacción espejo el veto explícito de parte de la Liga y del Movimiento Cinco Estrellas, dos de las fuerzas con mayor cantidad de electores, a la candidatura del actual premier Mario Draghi, impulsada por sectores del PD.

El argumento compartido por los líderes de las dos fuerzas, el expremier Giuseppe Conte y el senador Matteo Salvini, respectivamente, fue el mismo: que Draghi está haciendo demasiado bien su trabajo como para moverlo de la cabeza del Ejecutivo a la del Estado, de carácter mucho más protocolar.

La estrategia del premier es tratar de mostrar un «perfil político», luego de años de ser considerado un técnico, como reclaman muchas de las fuerzas de centro y centroderecha.

Con dos grandes bloques de centroizquierda y centroderecha virtualmente empatados en torno a los 450 «grandes electores» cada uno, la clave pasará por ver cómo las distintas fuerzas logran convencer a los cerca de 140 votantes de centro y de partidos pequeños que permanecen fuera del sistema de vetos cruzados de los partidos mayoritarios.

En las primeras dos votaciones, de manera inesperada y cuando aún no hay candidatos formales, el más votado fue el exjuez constitucional Paolo Maddalena con 36 votos el lunes y 39 el martes, todos del Grupo Mixto, una de las fuerzas que será clave a partir de la cuarta votación.

Mattarella, de 80 años y que rechaza la posibilidad de un segundo mandato, recibió el martes 39 apoyos, especialmente de parte de un sector del PD que busca convencerlo de que haga un «sacrificio» para continuar en el cargo al menos hasta las elecciones que, en marzo de 2023, renovarán al Parlamento.

Las votaciones, coordinadas por el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Fico, se harán una por día y se llama a los «grandes electores» en grupos de a 50 para evitar aglomeraciones. La votación del lunes, en línea con las previsiones, tomó cinco horas y una hora extra para contar los votos.

Otras fuerzas de centroizquierda como el Partido Democrático han instalado al fundador de la comunidad católica de San Egidio, Andrea Riccardi, como «el perfil del presidente ideal», aunque fuentes consultadas por Télam plantean que podría tratarse de un «candidato de bandera», como se denomina a los nombres que se ponen en la mesa al inicio de las votaciones a modo de ejemplo pero con pocas posibilidades concretas.

En las primeras horas de este miércoles, fuentes parlamentarias plantearon a esta agencia la posibilidad de que desde la centroderecha se empiece a insistir con el nombre de la presidenta del Senado, Maria Elisabetta Alberti Casellati, quien busca ser la primera mujer jefa de Estado de Italia en la historia.

El nombre de Casellati podría tener el apoyo de un sector del Cinco Estrellas, aunque otras vertientes de la centroizquierda ya han planteado su preferencia por otra dirigente de peso en el país, la ministra de Justicia, Marta Cartabia.

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